logo Imagen no disponible

Radio Cadena Agramonte emisiora de Camagüey

Camagüey, 24 de febrero, Parque Agramonte, estatua ecuestre, Amalia Simoni, Oficina del Historiador

El simbolismo del 24 de Febrero en Camagüey (+ Fotos y Audio)


Camagüey, 24 feb.- Para los camagüeyanos el 24 de febrero, además de conmemorar el reinicio de la Guerra Necesaria, organizada por José Martí, tiene simbolismo especial.

En esta fecha del año 1912 se devela la estatua ecuestre del Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, en la entonces Plaza de Armas de la ciudad.

“Envuelto el monumento en una enorme bandera cubana, una anciana venerable tira del cordón que anuda el pabellón de la estrella solitaria. Fulgura al sol el bronce y la mujer, conmovida, se desmaya, tanto era el parecido...”. Es Amalia Simoni, viuda de Ignacio, cuentan las letras de entonces.

“Indiscutiblemente Amalia Simoni estuvo en este sitio; y muy cerca, Aurelia Castillo de González, la gran amiga de Ignacio Agramonte y también de Amalia. Creo que no podía ser de otro modo porque Amalia, que muere apenas unos años después de la inauguración de la escultura, fue sumamente fiel; y si bien no hemos encontrado documentos que avalen lo que les rodeó en el momento de la inauguración, esa angustia que algunos llaman, como que sufrió un desmayo; sí creo que pudo perfectamente haber ocurrido.

Y creo que, además de formar parte de la leyenda y creer que las leyendas y las tradiciones también son documentos históricos de una localidad, pues, sí, es creíble de manera fehaciente, que haya podido ocurrir. Y lo que sí es cierto y concreto, es que allí estuvieron esas dos damas, muy unidas, en un momento tan importante, no solo para Camagüey, yo diría que para toda Cuba, porque fue una jornada lo que se estableció en torno a la inauguración de la escultura”, refiere el historiador Marcos Tamames.

Cada año en el Parque Agramonte donde se levanta el monumento a El Mayor, se realiza la ceremonia simbólica que recuerda aquel momento del 24 de febrero de 1912.

El 24 de febrero de 1997, 85 años después de la inauguración del conjunto escultórico dedicado a Ignacio Agramonte Loynaz, se crea la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC), entre cuyos propósitos está velar por el patrimonio histórico–cultural para enaltecer los rasgos de la identidad camagüeyana.

Con esa facultad conferida por el Estado cubano y por la suma de esfuerzos de sus especialistas, técnicos, profesionales y obreros fue posible la rehabilitación del Parque Agramonte, espacio de simbolismo histórico y patriótico, y entregarlo para su disfrute y cuidado a las presentes y futuras generaciones, cuyo centro urbano más antiguo fue proclamado, precisamente en ese sitio, Patrimonio de la Humanidad, como reconociera el doctor Eusebio Leal.

“Quizás nunca, como en esa ocasión, sentimos la emoción íntima de lo que Camagüey significa para todos los cubanos, y particularmente los que han nacido aquí o han recibido esa llamada ciudadana por adopción.

Al centro de la plaza, el más hermoso monumento en que se reúnen dos virtudes esenciales, en aquel que Céspedes definió como un diamante con alma de beso. Definición que, si bien es literal de José Martí, arranca en la visión que tuvo el Padre fundador de la nación, de aquel que debía ser, sin lugar a dudas, pese a todos los encuentros y desencuentros, el continuador poderoso de sus ideas”.

Con la inauguración de la estatua ecuestre del Mayor General Ignacio Agramonte, el 24 de febrero de 1912, se cumplía el sueño de su amiga de juventud, Aurelia Castillo. “¡Él siempre debe estar altísimo ante nuestra vista interior, como símbolo y eterno ejemplo de pureza moral, de cívica grandeza!”. (Texto: Miozotis Fabelo Pinares/corresponsal de Radio Rebelde) (Fotos: de la autora y archivo)


En esta categoría

Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *